10 abr. 2013
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La cura del cáncer está cerca


La revista Time reaviva a fondo el debate. Los tratamientos "targets" y los chips inteligentes que detectan células enfermas en sangre acercan un posible tratamiento más efectivo

la cura del cancer

MUNDO.- Los principales científicos del mundo que estudian el cáncer. Romper el paradigma de la metodología de investigación científica donde muchos cientistas investigan de manera aislada y atomizada y preparar verdaderos dream teams multidisciplinarios, que funcionen como un verdadero ecosistema y que sean “inyectados” por grandes presupuestos de dinero, sostenidos en el tiempo para que les permita gastar, investigar y multiplicar así los resultados: a corto plazo y que salven vidas. Esto no es un sueño, y ya ocurre hoy en los Estados Unidos.

El verdadero promotor del cambio de paradigma fue la Fundación Stand Up To Cancer (SU2C, las siglas en inglés) que se creó para luchar contra la enfermedad más mortal de Estados Unidos. Estiman que durante el 2013 morirán 580.350 personas de cáncer de acuerdo a las cifras que maneja el National Cancer Institute (NCI) y a otras 1.7 milliones les será diagnosticado.

Stand Up To Cancer (SU2C) vino a agitar las aguas. Y nada más ni nada menos que desde el seno mismo de Hollywood: en 2008, un equipo que incluye a la productora de Spider Man, Laura Ziskin, quien perdió su batalla contra el cáncer de mama en 2011; la famosa presentadora de TV, Katie Couric, quien perdió a su marido con cáncer de colon en 1998, y la ex CEO de Paramount, Sherry Lansing idearon esta fundación y también se calzaron el traje de recaudadoras.

La idea de Lansing -fundadora de SU2C- para la cura del cáncer es simple y ambiciosa: replicar cómo se trabaja en Hollywood cuando se quiere crear un “tanque” taquillero en los cines: traer a los mejores y más talentosos científicos del mundo, ponerlos a trabajar juntos y financiarlos con mucho dinero para que provoquen resultados en poco tiempo.

SU2C recauda fondos a través de fundaciones y donantes corporativos, organizaciones privadas y personas comunes que quieran colaborar. Luego se otorga el dinero a los equipos para que lo administren y demuestren resultados (han llegado a recaudar hasta $18 millones de dólares, frente a los 500.000 dólares de subvención típica que manejan los Institutos Nacionales de Salud o NIH) en un tiempo que no puede superar los 3 años.

La primera clave está en reorganizar la investigación científica, “desarmar” el aislamiento de los investigadores enfocados en sus propios logros y crear un verdadero ecosistema científico que involucre a todos los eslabones involucrados.

Uno de los formadores de “dream teams” del SU2C es el famoso Dr. Philip Allen Sharp, Premio Nobel por sus investigaciones acerca de Biología Molecular y quien está reclutando “fuerzas especiales” para la lucha contra el Cáncer.

“La clave es el desarrollo de grupos cooperativos genuinos donde el grupo es más importante, que los actores, explica el Dr. Gustavo Jankilevich, médico oncólogo, Jefe de Oncología del Hospital Durand y especialista universitario en Oncología. Esos grupos transdisciplinares no son sólo de médicos e investigadores, sino que deberían intervenir la industria farmacéutica, los gobiernos y los propios pacientes y sus familias.

Es fundamental la planificación de los presupuestos, sino asistimos a la foto actual: el gasto es infinito y sin prioridades. Hay que ser claros en lo siguiente: la cura está disponible en la mayoría de los tumores, sea por prevención o bien por terapias inteligentes”, refuerza Jankilevich. 

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